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Era una oscura noche de invierno en la que la niebla impedía ver correctamente el trazado de la carretera. Un hombre conducía de vuelta a casa intentando vencer el sueño tras un largo día de trabajo, cuando vio a una misteriosa chica parada junto a la carretera. Estática. Vestida con un vaporoso camisón blanco.
El chico, pensando que se trataba de la víctima de un accidente de tráfico, detuvo el vehículo para auxiliarla. La mujer, en silencio, subió al vehículo. A pesar de que el conductor intentaba darle conversación, la chica permanecía callada. Quieta. Inmóvil. «Cuidado con la curva», dijo después de un rato. No obstante, la carretera no parecía tener ningún viraje. De pronto, una curva muy cerrada se hizo visible entre la niebla y obligó al chico a dar un volantazo. El coche quedó atravesado en mitad de la carretera y el chico, asustado, miró el asiento de atrás y preguntó: «¿Estás bien?». Pero allí, en la parte trasera, no había nadie. La chica, simplemente, no estaba.
Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:59 (843 Lecturas)
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Astucia de mujer
Un joven, que circula solo por la carretera, es embestido por otro coche conducido por una chica, la cual no ha realizado correctamente la incorporación a la vía. Aunque ninguno de los dos sufren daños, los coches quedan prácticamente destrozados. El joven se dirige hacia el otro coche a pedir explicaciones, pero la atractiva mujer le dice con voz melosa: «¿Estás bien? Menos mal que estás bien. Yo también. Esto debe ser cosa del destino, que quería que nos uniésemos. Es una señal». El chico, encantado, le da la razón: «Sí, debe ser cosa del destino…». Con éstas, la chica saca una botella de vino de su maletero y, mirando de forma provocativa al chico, le propone celebrar su buena suerte. Él, nervioso, acepta y se bebe media botella de un solo trago. Al pasársela a la chica ésta tira el resto del vino y dice: «Esperaremos a la Policía para depurar responsabilidades».
Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:58 (841 Lecturas)
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La autostopista fantasma
Un matrimonio y su hijo regresaban a su casa tras pasar unos días en la montaña. Una carretera comarcal de América del Sur fue el escenario. El momento: una noche con niebla espesa. De pronto, apareció ante el coche, en medio de la carretera, una mujer con el cuello y la ropa ensangrentados solicitando su ayuda. Tras detener el vehículo, la mujer, muy alterada y llorando, les explicó que acababa de tener un accidente y que su coche se había caído por el barranco. La mujer rogó al hombre que le ayudase, pues tenía un bebé que había quedado atrapado entre los hierros del coche.
El hombre, sin dudarlo un momento, cogió su equipo de montaña y descendió por el barranco. Después de un tiempo, que para su familia se hizo eterno, el hombre volvió muy nervioso y con el bebé entre sus brazos. «¿Dónde está la mujer?». «Está sentada en aquella piedra». Pero al dirigir la mirada hacia el lugar donde apuntaba su dedo índice descubrió que allí no había nadie. La señora había desaparecido. El hombre entró rápidamente en el vehículo, e instó a su mujer a que hiciera lo mismo. Después arrancó el coche y se fueron de aquel lugar. «¿Por qué nos llevamos al bebé? ¿Por qué no buscamos a la mujer?», le preguntó su esposa, a lo que él respondió: «Cuando bajé y cogí al crío, vi a su lado a su madre. La señora que nos pidió ayuda estaba allí. Muerta».
Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:59 (808 Lecturas)
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LA MUJER BANDERA...
No todas las anécdotas han de ser "técnicas"... además de su labor en el
Gabinete de Identificación, al Inspector José Silvestre le tocaba trabajar a
veces en "la guardia", donde también se intentan solucionar los problemas de
los ciudadanos y a veces llegaban asuntos muy curiosos...
Un buen día, de esos que estoy sentado en el sillón de la Inspección de
Guardia –que es un asiento similar al que hay junto al timón en todo buen navío
que se precie para irle dando a la “aguja de marear”– entretenido en leer
cualquier cosa interesante, se presenta el Policía de Puerta acompañado de
una dama de esas que cuando estás a su lado se te quita el hipo de la
impresión que te produce...
Me dice el colega:
- Sr. Silvestre, esta señorita viene a contarle a Vd. unos problemas que
tiene.
A continuación invité a tan oronda dama para que tomara asiento...
prestándome a escucharla.
Ya una vez a solas la joven me dice:
- Mire Vd., soy una mujer casada desde hace tres meses, pero debido al
acoso constante de mi suegra y a la falta de carácter de mi marido, todavía no
hemos podido consumar el matrimonio.
Yo me quedo con los ojos como platos y le pregunto:
- Pero Vds., como suele hacer la mayoría de los ciudadanos ¿no lo
llevaban ya consumado?
- No.
Me respondió...
- Mi marido, que aparte de ser médico, es una persona muy religiosa e
influenciada por su madre, es hijo único, siempre quiso esperar hasta que
estuviéramos casados.
El mismo día de la boda nos fuimos a vivir con su madre, no hemos
tenido un viaje de novios, como es lo habitual tras la boda por cuestiones
laborales de mi marido y esta señora ha estado continuamente tramando
artimañas para que no lo lleváramos a efecto, hasta el punto que cuando le he
dicho que vendría a Comisaría siguiendo los consejos de un amigo abogado,
para denunciar lo que me está ocurriendo, ella ha venido tras de mí y se ha
quedado esperando en la calle.
- Señor, que cosas... pensé...
Y salí personalmente hasta la puerta donde efectivamente se encontraba
una señora de buen porte y correctamente vestida.
La invité amablemente a pasar, indicándole se sentara en la sala de
espera y como tenía cara de estar muy preocupada le expliqué también que
debía tranquilizarse porque se solucionaría el problema, al tiempo que hablaba
con ella del tema que su nuera me acababa de contar.
Todas las explicaciones que me dio sobre el particular fueron tan
peregrinas e incomprensibles, que opté por avisar telefónicamente para que se
personase en nuestras dependencias el dilecto hijo y casto marido...
Al poco tiempo se presentó, yo creo que debían de haber tenido alguna
discusión familiar momentos antes y el buen señor, que parecía un poco “flojo”
por no emplear otra palabra, ya estaba arreglado en su casa con idea de
acercarse hasta nuestras instalaciones según comentó...
El marido, ya una vez en la Inspección de Guardia y delante de su mujer,
manifestó que efectivamente estaba deseando consumar el matrimonio y que si
antes no había podido ser, era por la fuerte influencia que sobre él ejercía su
madre... empleando para ello una graciosísima palabra que anoté en la libreta
que siempre llevo encima, para que no se me olvidase, dijo:
- Es que mi madre cuando me obliga a esto o aquello... o quiere lo de
más allá, me “destrempa” totalmente... y por eso no ha podido ser...
Estuve planteándome mentalmente pasarlos a la dependencia contigua
donde teníamos la cama los Inspectores de Guardia para dar una cabezada
por las noches y que allí terminaran de una vez por todas sus problemas, pero
opté por plasmar esta curiosa situación en el papel oficial y trasladar el asunto
al Juzgado, es más, con el Juez que se encontraba ese día de Guardia, tenía
muy buenas relaciones.
Cuando terminé mi trabajo y ya había embarcado a todo el personal para
el Juzgado, llamé para comentarle estos sucesos tan graciosos...
- Señoría... habrá visto el tema que le he enviado.
- Sí, ya lo he visto Silvestre...
- Estuve tentado, le dije, que remataran aquí en la cama de la Inspección
de Guardia el “asunto” de una vez por todas y dejarnos ya de historias...
A lo que me contesta...
- A ver qué te piensas que están haciendo ahora en el sofá de mi
despacho, porque yo te estoy hablando desde la Secretaría, con su madre a mi
vera...
Anecdotario del inspector José S.
Sánchez Paradox
Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:59 (815 Lecturas)
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Doris Lessing
Cuenta Doris Lessing acerca del sexo: "Hay una serie de falacias que no admito. Se nos habla de sexo todo el tiempo, se debate en la televisión si es mejor el orgasmo vaginal o el del clítoris, y además se lo etiqueta. El sexo es siempre diferente, en los diferentes momentos de nuestra vida, es diferente en las diferentes personas y diferente con la misma persona. Pero me enerva que se prefiera etiquetarse lo que se puede clasificar, ordenar, escalonar, y no lo que es cambiante, a veces bueno y a veces malo. Se puede follar con el Tom o Dick habitual pero las cosas más turbias del sexo sólo se pueden explorar con alguien con quien se comparte consonancias, bastante infrecuente, de gusto, carácter y fantasía. En Martha Quest hablo de Martha tendida en la bañera, contemplando su desnudez, mientras fuera se oyen el estruendo y los golpes provocados por una tormenta, y su patrona espera para prepararle una taza de té y reñirla por algo. Cuando lo escribí, tuve muchas dudas sobre si debía describir el gozo en su vello púbico, joven y brillante, con sus tres perfectos remolinos. Pero supe que traería problemas y, si se trataba de una cuestión de principios, no lo consideraba esencial. Más adelante, en los años setenta, escribí una narración titulada One off the Short List, y en ella se habla de una mujer que tiene matas de pelo dorado en los sobacos. Un editor norteamericano, y luego unas revistas, se negaron a editar el cuento debido a esta alusión. No obstante, en Norteamérica se pueden narrar todo tipo de asesinatos, torturas, violaciones, horrores de la guerra, crueldades. Pero nada de pelo de sobaco en una historia sobre seducción y sexo. No obstante, yo insistí, porque por aquel entonces sí se había convertido ya para mí en una cuestión de principios".
Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:59 (999 Lecturas)
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CASOS
Una fantasía futurista publicada en 1896 por el inglés M.P. Shiel, hablaba de un grupo de asesinos crueles que asolaban Europa exterminando a los que impedían progresar a la humanidad y quemando luego sus cuerpos. El título del libro era Las S.S. (The S.S.). Otro caso sorprendente es el de Jonathan Swift, autor de Los viajes de Gulliver, escritos en 1726. En estas obras se describen con precisión los satélites de Marte, Fobos y Deimos, 150 años antes de que los descubriera el astrónomo Asaph Hall. En la aventura que transcurre en el país de los liliputienses, éstos hacen un cálculo matemático para alimentar al gigantón Gulliver. Los enanos establecen que la cantidad de alimentos requerida por un animal es proporcional a tres cuartos del peso de su cuerpo. Una ley que no fue descrita científicamente ¡hasta el año 1932! Wherner von Braun confesó que para el diseño de los cohetes de tres fases utilizados por EE.UU. en la conquista espacial, se inspiró en El viaje a la Luna de Cyrano de Bergerac, escrita en 1633. En ella, el narigudo escritor francés también describe la gravedad 50 años antes que Newton, y la radio dos siglos antes que Marconi. Julio Verne, a finales del XIX, describió en Veinte mil leguas de viaje submarino un vehículo para surcar el fondo del mar con tanto detalle que, cuando se presentaron las primeras patentes de algunos componentes de los submarinos, éstas fueron denegadas porque el escritor ya las había hecho del dominio público.
Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:59 (913 Lecturas)
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MELENIK II
La excentricidad de Melénik II, fundador de la moderna Etiopía, consistía en que cada vez que se encontraba enfermo, comía algunas páginas de La Biblia. Un día de diciembre de 1913, cuando sufría una crisis cardíaca, se tragó un capítulo entero del Libro de los Reyes y murió.
Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:58 (1032 Lecturas)
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GUTENBERG
El pobre Gutenberg padecía de serios problemas económicos y se vio forzado a pedir un préstamo a su socio Juan Fust. Al no poder pagarlo, Fust se quedó con la imprenta. Según se dice ahora, Gutenberg se quedó sólo con la experiencia, en tanto que Fust se apresuró a imprimir numerosas Biblias que llevó a París, donde un impreso común costaba 500 coronas de oro. Fust comenzó a vender sus Biblias a 60 coronas, y las entregaba de inmediato, sin que el adquirente tuviera que esperar. Los demás impresores y escribas quedaron pasmados y, al ver las iniciales rojas y brillantes que adornaban los ejemplares de Fust, sospecharon que ese rojo era la sangre del propio Fust, con la cual él sellaba un pacto con el demonio. Convencidos de todo esto, acusaron a Fust por hereje y en convivencia con el diablo. Se puso en marcha la máquina de la justicia: Fust fue detenido, registrada su casa y su imprenta, y allí naturalmente fueron encontradas muchas Biblias con las famosas iniciales "sangrientas". Pero Fust no era ningún tonto. Sabía que corría el riesgo de ser llevado a la hoguera, de modo que le pareció más prudente decir toda la verdad, que hasta entonces había mantenido en secreto, y revelar la historia de la invención de Gutenberg. Asombrados y maravillados los jueces levantaron los cargos que había contra Fust, y prontamente la imprenta se propagó por toda Europa, y luego por todo el mundo.
Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:59 (866 Lecturas)
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DYLAN-THOMAS
Las rosas resfriadas mueren en la destornillada tarde del beso hierático de un adiós azul, luengo y uniforme torpe yo que bebo abrazos de cartón. El poeta Dylan-Thomas, autor de estos versos, decía de sus poemas que "no los entiende ni mi madre".
Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:59 (951 Lecturas)
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El espejo de la muerte
Un periodista anciano, sintiéndose morir, llamó a mi padre al lecho de muerte. Yo le acompañé y mandó salirse de su dormitorio a todos sus parientes.
-Joaquín -le dijo- acércame un espejo y pónmelo delante de la cara.
Mi padre así lo hizo.
-Sabes, es que quiero ver la cara que tengo de muerto.
Y así murió aquel senequista con su rostro de cadáver impreso en sus ojos azules.
Joaquín Mateo Blanco
Enviado por heathcliff el Thursday, 01 January a las 00:59:59 (684 Lecturas)
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El mundo real somos nosotros. Los medios de masas tratan de suplantar lo que vivimos con falsos recuerdos. Así luego nos encontramos recordando el sabor de lo que nunca probamos y los gestos de las personas que nunca conocimos. Lo que de veras interesan son TUS vivencias. TU realidad. Sin tópicos y sin intereses oscuros.
Comparte con otros tus anécdotas, tus recuerdos de lugares y cosas, y defenderemos juntos una memoria colectiva de lo real.
Cuenta cómo eran las personas quese marcharon del mundo o de tu vida.