EL NOMBRE DEL LIBRO
Fecha Thursday, 01 January a las 00:59:59
Tema Cosas



      Expuesto a todas las miradas, el título es lo primero que se conoce de él.
      No es un resumen, es un indicativo -dice Jouhandeau-, debe dar el tono y
      surgir de la obra como un grato olorcillo o como un perfume. Su papel es
      más atraer al lector como un cartel luminoso que informarlo. Es raro que
      se encuentre en una primera intención. En muchas ocasiones, el editor
      sugiere el cambio. Así, Apollinaire tituló Agua de vida el libro que
      después fue Alcoholes; Baudelaire Las lesbianas a Las flores del mal; el
      que para Lewis Carroll fuera Las aventuras subterráneas de Alicia se
      convirtió en Alicia en el País de las Maravillas; Julián, de Stendhal, fue
      después El rojo y el negro; Las palomas apesadumbradas, de Proust, fue A
      la sombra de las muchachas en flor y El vientre, de Zola (título que él
      juzgaba más abierto y contundente), El vientre de París.







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